martes, 10 de octubre de 2017

Che 50 años/ Evo Morales: “El Che no invadió Bolivia y honrar su memoria no es traición a la Patria” /”Ser guerrillero no es un delito”, proclamó en defensa de la lucha de Guevara

Resumen Latinoamericano en Vallegrande, 9 octubre 2017
Con una jornada multitudinaria y de potente combatividad culminaron en Bolivia los actos de homenaje al comandante Ernesto Che Guevara. Hasta el predio del aeropuerto viejo de Vallegrande arribaron desde la mañana de este lunes enormes columnas de manifestantes, campesinos y campesinas llegadas desde distintos puntos del país, ataviados con sus trajes típicos, wilphalas agitadas al viento y gran profusión de pancartas alusivas al 50 aniversario del asesinato del Che. En realidad, el Che estuvo presente de manera significativa toda la semana entre los vallegrandinos, ya que su rostro guerrillero y humanista asomó en todas las paredes, muros, y ventanas del pueblo donde fue trasladado su cadáver hace medio siglo.
En el acto central de cierre, hablaron dirigentes campesinos, mineros, el intelectual argentino Atilio Borón (a nombre de todos los movimientos sociales y populares del continente), el comandante de la Revolución cubana, Ramiro Valdéz (actual vicepresidente), un representante del gobierno sandinista y por último el presidente Evo Morales.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                Evo, afirmó que el mejor homenaje al comandante Ernesto Che Guevara es continuar su lucha antiimperialista y planteó un decálogo para construir un mundo mejor, más equitativo, en línea con el pensamiento del lider guerrillero.
Morales cerró los actos de homenaje al líder guerrillero argentino-cubano que fue asesinado en La Higuera hace 50 años y que se realizaron en Vallegrande, en el este de Bolivia, donde su cuerpo fue exhumado en 1997.
“El mejor homenaje es continuar la lucha antiimperialista. (….) Nunca como hoy el Che es más necesario, está más vivo, se proyecta con más fuerza hacia el futuro”, subrayó el mandatario boliviano.
Evo Morales afirmó también que el legendario revolucionario Ernesto Che Guevara no invadió Bolivia y que honrar su memoria no es una traición a la patria como manifestaron opositores al líder indígena que encabezó en esta jornada el homenaje a los 50 años de la muerte del guerrillero argentino-cubano.
“No es traición recordar a quienes quisieron liberar a la patria”, dijo en un multitudinario acto realizado en Vallegrande, donde los restos del legendario guerrillero fueron exhumados en julio de 1997, tres décadas después de ser fusilado y enterrado en una fosa común.
“Traición a la Patria es servir como lacayos al imperio norteamericano”, agregó Morales.
El Che impulsó la instalación de focos guerrilleros en varios países de América Latina. Entre 1965 y 1967, él mismo combatió en el Congo y en Bolivia, en este último país fue capturado y ejecutado de manera clandestina por el Ejército boliviano en colaboración con la CIA de Estados Unidos el 9 de octubre de 1967.
“Es necesario decir que no fue una invasión, ya que de 50 guerrilleros, 26 eran bolivianos, hermanos bolivianos que luchaban junto al Che por la liberación de nuestro país”, explicó Morales a decenas de campesinos, indígenas, trabajadores, estudiantes, juventudes, profesionales, artistas e intelectuales de varios países que llegaron hasta Vallegrande.
“Ser guerrillero no es un delito”
Una de las partes más significativas del discurso de Evo se dio cuando defendió enfáticamente la lucha de Guevara, e indirectamente contestó la campaña que la derecha boliviana viene haciendo estos días abominando del homenaje al Guerrillero Heroico.  “Ser guerrillero no es delito”, dijo Evo y se basó en que las luchas independentistas del continente se libraron entre guerrilleros y los colonialistas de aquella época. “Guerrilleros llamaban a los que luchaban con piedras o con armas rudimentarias contra esos opresores”,añadió. Y continuó: “Todos los que lucharon en nuestros países contra los imperialistas hemos sido guerrilleros”.
“Hermanas y hermanos de la Patria Grande, este día es uno de los más importantes de nuestra historia, porque hoy conmemoramos medio siglo del paso a la eternidad del Comandante Ernesto Che Guevara (…). Su rostro, su nombre, su testimonio de vida y sus ideales siguen siendo bandera de lucha contra toda forma de opresión, de explotación, de exclusión, así lo sentimos cuando levantamos nuestros puños y decimos con toda la fuerza con nuestro aliento ¡Patria o muerte!”, concluyó

El ejemplo colosal del Che perdura y se multiplica día a día (+Video)

Foto: Juvenal Balán
Discurso pronunciado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto por el 50 Aniversario de la caída del Che en Bolivia, en Santa Clara, el 8 de octubre de 2017, «Año 59 de la Revolución».

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros;
Familiares de los caídos;
Villaclareños;
Compatriotas:
Con emoción profunda asistimos hoy a este sagrado espacio de la patria para rendir homenaje a los protagonistas de una de las gestas internacionalistas de mayor significación, ejemplo en la historia de las luchas por la liberación de los pueblos sumidos en la dominación del imperialismo.
La epopeya que escribiera el Comandante Ernesto Guevara y su pequeño, pero aguerrido y heroico ejército internacionalista, en los once meses de campaña en Bolivia, adquirió una trascendencia universal y conmueve hoy a los hombres y mujeres sensibles de todo el mundo.
Recorrer los parajes donde se debatió entre la vida y la muerte, firme en su compromiso redentor, nos muestra su altruismo, la profundidad de sus convicciones, su estirpe, su dimensión revolucionaria e internacionalista.
Conmemoramos hoy el 50 aniversario de su caída en combate, ocurrida el 8 de octubre de 1967.  Sin rendirse, después de una heroica resistencia, herido e inutilizada su arma, pudo ser capturado.  No se detuvieron sus captores ante la dignidad y el decoro de su estirpe revolucionaria y fue vilmente asesinado; pero de aquellos asesinos la historia solo recuerda su cobardía, en cambio el ejemplo colosal del Che perdura y se multiplica día a día.
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, al dar a conocer la amarga y dolorosamente cierta noticia, lo calificó con toda exactitud como: «…. el más extraordinario de nuestros compañeros de la Revolución…» (Fin de la cita).
A sus características personales aunaba convicciones y valores forjados en la lucha que lo convertían, sin idealizarlo, en un excepcional revolucionario, un especial hombre, con una manera muy original de enfrentar la vida.  Fidel, Raúl, Almeida, Camilo, Ramiro, otros compañeros del bregar guerrillero y de trabajo y el pueblo cubano apreciaron y distinguieron en Ernesto su sencillez, sinceridad, naturalidad, compañerismo, estoicismo, su temeraria disposición para hacer siempre lo más difícil, su prestigio como jefe, maestro y artista de la guerra revolucionaria, infatigable en su entrega y en su decisión de luchar hasta vencer o morir por la legítima liberación de los pueblos.
El Che no ha muerto como querían sus asesinos, su figura se agiganta en el tiempo cuando nuevas generaciones de cubanos al crecer bajo su signo y el de su legado descubren, reconocen, comprenden y asumen su paradigma de revolucionario, hacen suyo su constante llamado a la consagración al estudio, al trabajo y al cumplimiento del deber.  Su modelo de hombre altruista, de revolucionario consciente, se convierte en un ideal a seguir.
Como dirigente y como ministro fue capaz de aplicar en la industria, con sentido creativo, nuevos métodos de dirección, de comprometer a sus subordinados con su ejemplo y con un riguroso sistema de control y disciplina, además tuvo una preocupación constante por la preparación y la superación de los cuadros y la calificación de los obreros.
Como dirigente fundó fábricas y también formó revolucionarios. El necesario vínculo con la base y la conversación natural y fluida con los trabajadores desarrolló en él una gran capacidad de observación, análisis y síntesis. Fue un buscador incesante de las verdades y razones para defender y avanzar en la construcción socialista.
Además de jefe y guerrillero fue un pensador revolucionario, un humanista, un intelectual.  Comprendió la necesidad de reflexionar sobre la Revolución, el socialismo, la sociedad y el hombre en Cuba y sentenció que el camino de la producción y de la construcción socialista en nuestro país es tarea de todos.
Se involucró en nuestra historia como héroe del Granma, la Sierra, la invasión y la batalla de Santa Clara; como uno de sus más preclaros y consagrados dirigentes y también como cronista y estudioso de la misma, porque comprendió que la historia es una gran maestra.  El Che nos alertó de que el presente no podía convertirse en el retorno al pasado y de que para construir el futuro debíamos estar siempre unidos, porque para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de un pueblo.
Ese ser humano íntegro, de firmes principios ideológicos, mantenía un notable vínculo con los libros y la literatura.  Era un amante de la poesía; la escritura le resultó imprescindible para dejarnos sus verdades y razones, sus valoraciones, reflexiones, criterios, vivencias, angustias y convocatorias a la lucha.
Con su actitud y compromiso de actuar según sentía, de decir lo que pensaba y hacer lo que decía, amplió la patria latinoamericana.
Es una realidad que hoy el Che constituye un gigante moral para personas de diversas edades y, sobre todo, para los jóvenes en el planeta, quienes encuentran en su voluntad de acero, en su fe en la humanidad, en su sentido del honor y la dignidad, en la audacia y en la austeridad que lo caracterizaron, la inspiración para construir un mundo mejor.
Por eso Fidel, en la velada solemne por su caída, lo presentó como un verdadero modelo de revolucionario, como el hombre nuevo al que debíamos aspirar.
Tomar su ejemplo para perpetuar su legado, para que su ausencia solo fuese física, ¡ello fue legítimo!; estábamos llamados a inspirarnos en su actitud.
Eso nos hizo revolucionarios comprometidos y nos compulsó a demostrar que podíamos superar retos y desafíos enormes. No tenemos que arrepentirnos, es algo que nos marcó la vida, aunque como advirtió Fidel: su ejemplo era difícil de igualar y prácticamente imposible de superar. (Fin de la cita)
Fue digno que todo un pueblo se lo propusiera y si no lo logró de manera absoluta, la historia constatará cómo cada uno de sus hijos se superó a sí mismo; ahí están los valores, los hechos, las hazañas y las proezas de este pueblo para demostrarlo. Lo que sí no debemos permitir es que se convierta en una consigna vacía, en una rutina, en simple repetición de palabras; tiene que asumirse por compromiso, por inspiración, por convicción. Hay que darle un verdadero contenido a la exhortación de ser como él, que nos permita asumir cada reto en la vida.
Miles de villaclareños acudieron a la plaza Ernesto Che Guevara a rendir tributo al Guerrillero Heroico y sus compañeros de lucha. Foto: Juvenal Balán
Crecimos sabiéndole asesinado, heroicamente caído, siempre en combate, digno y firme ante sus captores, con su último pensamiento para Fidel y para este pueblo que lo admitió y quiere como un hijo, con la incertidumbre de dónde estaba y la esperanza de que algún día regresaría.  ¡Y regresó!  Después de una búsqueda intensa, conmovedora, realizada por un formidable colectivo de científicos, sus restos fueron hallados y traídos a la patria el 12 de julio de 1997.
Cuando el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez daba el inolvidable y sentido parte al Comandante en Jefe de que la misión de trasladar a suelo patrio los restos del Che y cuatro de sus compañeros caídos en combate estaba cumplida, se concluía la sagrada y anhelada aspiración de su regreso.
Aleidita, su hija, en aquella ocasión expresó: «Hoy llegan a nosotros sus restos, pero no llegan vencidos; vienen convertidos en héroes, eternamente jóvenes, valientes, fuertes, audaces».
Definitivamente fue así. En la ceremonia en que fueron finalmente inhumados en esta plaza hace 20 años, el 17 de octubre de 1997, Fidel lo reafirmó cuando expresaba:
«No venimos a despedir al Che y sus heroicos compañeros. Venimos a recibirlos.
«Veo al Che y a sus hombres como un refuerzo, como un destacamento de combatientes invencibles, que esta vez incluye no solo cubanos sino también latinoamericanos que llegan a luchar junto a nosotros y a escribir nuevas páginas de historia y de gloria.
«Veo además al Che como un gigante moral que crece cada día, cuya imagen, cuya fuerza, cuya influencia se han multiplicado por toda la tierra» (Fin de la cita).
De esa manera, nuevamente entró victorioso en Santa Clara.  El Che inmortalizó esta ciudad al liberarla, al crearle fábricas, obras, escuelas, esperanzas y vida, y hoy él y sus compañeros del Destacamento de Refuerzo la inmortalizan porque al regresar sobrevivientes de la muerte, vencedores de la vida, encontraron en ella el cálido y entrañable lugar para que descansen sus aguerridos restos. Y en toda Cuba aumentó el compromiso, se acrecentó la inspiración, fue un verdadero refuerzo moral e ideológico para apoyar lo que hemos vivido desde entonces y lo que afrontaremos en el presente y nos depara el futuro.
Hoy corren tiempos difíciles. Vivimos en un mundo colmado de contradicciones e incertidumbres, en una coyuntura global caracterizada por crecientes amenazas a la paz y a la seguridad internacionales, predominan poderosos intereses de dominación y conquista, son frecuentes las guerras de intervención, crece el peligro de una conflagración nuclear, se atenta contra la sobrevivencia de la especie humana, el orden económico internacional es injusto y excluyente, se acude reiteradamente a la desestabilización y a las políticas de «cambio de régimen» contra gobiernos legítimamente constituidos.
El cambio climático, el calentamiento de la tierra y de los mares, causado por los gases de efecto invernadero que tienen como origen principal las intervenciones humanas, son una prueba irrefutable de los desafueros del llamado progreso capitalista.
En este estado de crisis, el capitalismo neoliberal trata de expandirse, de reacumular y ampliar su capacidad de enriquecimiento, y así destruye el mundo. Para ello requiere de una cultura estandarizada que le facilite presentarse como realidad irrevocable y acude a procesos seudoculturales basados en el manejo de códigos de manipulación, que impongan una sola visión o pensamiento a escala mundial, convirtiendo los valores de los pueblos en algo antiguo y no necesario.
Los procesos que acontecen en América Latina son evidente expresión de estos planes colonizadores, y en el caso de nuestro país, expresan el marcado interés de una reconquista política y económica que abra paso al capitalismo brutal.
En la hermana República Bolivariana de Venezuela intereses políticos y económicos imperialistas tratan de impedir el ejercicio de la libre determinación del pueblo venezolano; Estados Unidos lanza constantes amenazas y aplica injustas sanciones.
La historia nos enseña que cuando un proyecto revolucionario o social diferente, justo y más humano, se pone en marcha enseguida tropieza con enormes dificultades, fuertes presiones económicas, diplomáticas, campañas mediáticas de desprestigio y difamación, incluso con la amenaza y la agresión militar para castigar su osadía.  Así se paga el precio por desafiar al sistema capitalista y al orden imperial cuando se pretende que el pueblo sea el dueño de sus riquezas naturales.
Fieles a nuestra vocación internacionalista, una vez más, reiteramos la solidaridad incondicional de Cuba al pueblo bolivariano y chavista, a su unión cívico-militar, al gobierno que encabeza el presidente constitucional, compañero Nicolás Maduro Moros.
Por otra parte, algunos voceros y medios de comunicación se prestan a propagar insólitas patrañas, sin evidencia alguna, con el perverso propósito de desacreditar la impecable actuación de nuestro país, universalmente considerado como un destino seguro para visitantes extranjeros, incluidos los estadounidenses.
En conjunto, estos acontecimientos son una clara muestra de lo que nos alertaba el Che:  «...que no se puede confiar en el imperialismo, pero ni tantito así, ¡nada!» (Aplausos.)
El ejemplo del Che se agiganta, se multiplica en nuestro pueblo, que no se doblegará y defenderá por siempre su Revolución. Fiel a su legado y al de Fidel, reafirmamos que Cuba no realizará concesiones inherentes a su soberanía e independencia y no negociará sus principios ni aceptará condicionamientos.  Los cambios necesarios en Cuba los está decidiendo  soberanamente el pueblo cubano (Aplausos).
Compañeras y compañeros:
Este tradicional homenaje por primera vez se efectúa sin la presencia física de Fidel, a quien el Che reconoció en su justa dimensión de guía y conductor revolucionario, al expresar:  «Y si nosotros estamos hoy aquí y la Revolución Cubana está aquí, es sencillamente porque Fidel entró primero en el Moncada, porque bajó primero del Granma, porque estuvo primero en la Sierra, porque fue a Playa Girón en un tanque, porque cuando había una inundación por allá y hubo hasta pelea porque no lo dejaban entrar.  Por eso nuestro pueblo tiene esa confianza tan inmensa en su Comandante en Jefe, porque tiene como nadie en Cuba, la cualidad de tener todas las autoridades morales… para pedir cualquier sacrificio en nombre de la Revolución» (Fin de la cita) (Aplausos).
Fidel y Che, estarán siempre presentes, porque al compartir sus ideas, el conocimiento profundo sobre las penas del mundo, la rebeldía, el antimperialismo y el latinoamericanismo, ambos emergen como sólidos, robustos e inquebrantables ejemplos para librar las batallas de estos tiempos por la independencia, la soberanía y la paz de todos los pueblos del mundo, por la igualdad de todos los seres humanos, por un justo orden económico internacional, por la justicia social, por la verdadera emancipación y por el socialismo. Consecuentemente, el legado de sus ejemplos está presente en la actitud de nuestro pueblo durante el paso del huracán Irma y luego en la recuperación, expresión de los valores aprendidos y heredados.
Hoy aquí, desde esta histórica Plaza y Memorial, lugar para la íntima reflexión revolucionaria, espacio para comprometer y honrar con resultados, sitio de obligada visita para aquellos que creen, aspiran y luchan por un mundo mejor, podemos afirmar que el ejemplo puede multiplicar voluntades y que el futuro nos pertenece.

¡Hasta la Victoria Siempre! (Aplausos.

Cuba: A 50 años del paso a la inmortalidad del Che- Fotorreportaje de Laura Mor

Texto: Laura V. Mor, fotos: Yaimi Ravelo Rojas. Cobertura especial Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba en Santa Clara.

Santa Clara, 8 de octubre de 2017.-
 Desde temprano en la mañana Las Villas se preparaba para el día en que el pueblo cubano rendiría homenaje a un hombre único como el Che.
Más de 60 mil villaclareños, representando a 11 millones de cubanos y cubanas, homenajearon en la Plaza Ernesto Che Guevara al hombre que Raúl le presentara a Fidel en México y que tras una larga noche de charla, pasara a ser el médico de la expedición del Granma, el mismo que lucharía sin dudarlo con inmenso sentido de internacionalismo, codo a codo con cubanos y cubanas en la búsqueda de una sociedad justa e igualitaria, de una Cuba libre, digna, independiente y soberana.
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Hoy Cuba, a 50 años de su vil asesinato en La Higuera, lo recuerda como el líder, el revolucionario, “ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud” como dijera Fidel, como ese hombre que se ha transformado en millones, como “el Hombre Nuevo al que debemos aspirar”, en palabras del Primer Vicepresidente Díaz Canel Bermúdez.

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Acto-Che020Ernesto, el Che, continúa siendo ese imperativo, ese ejemplo moral que se sintetiza en el juramento de los pioneros cubanos cuando dicen “Seremos como el Che”.
En Villa Clara miles de niños, adolescentes y jóvenes lo recuerdan y lo sienten junto a todo el pueblo cubano, como hubiera hecho él, dando el ejemplo.Acto-Che023Acto-Che024Acto-Che025Acto-Che029
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domingo, 8 de octubre de 2017

La Huella del Doctor Ernesto Guevara [Pelicula Completa]

Consternados, rabiosos Mario Benedetti

Ernesto y los deportes Por: Ernesto Guevara Lynch

Por: Ernesto Guevara Lynch 

 
Ernesto había nacido con una conformación física excelente, pero debido a una neumonía que le afectó en la ciudad de Rosario, cuando aún no tenía 15 días de edad, quedó con una propensión a las afecciones pulmonares, y a los dos años esta propensión hizo crisis con su primer ataque de asma.
El ataque duró muchos días y Ernesto quedó marcado definitivamente por esta enfermedad. La arrastró siempre y fue un tremendo obstáculo en su vida.
Con su carácter de acero contraatacó el mal de forma tal, que mediante ejercicios físicos —principalmente natación y gimnasia— consiguió superar ese lastre y llegó a ser un buen nadador en estilo mariposa y un excelente jugador de golf. Además practicó la esgrima, el patinaje, la equitación, el boxeo, la pelota a mano y con paleta, el tenis, el fútbol, el rugby y el alpinismo.
Una persona bien dotada físicamente puede practicar estos deportes, pero es muy difícil que se destaque en todos. Pero lo más difícil es que un chico enclenque que no soportaba el clima de Buenos Aires, que a veces no podía caminar una cuadra, llegara a practicar con el correr de los años deportes tan agotadores como el rugby y el alpinismo.
Cuando estuvo en México subió como entrenamiento a los grandes picos montañosos, algunos de los cuales llegan a alturas de más de cinco mil metros.
Este era su entrenamiento para estar en forma cuando tuviera que entrar como guerrillero en Cuba.
En la lucha guerrillera en Cuba caminaban jornadas de siete a ocho horas en lo más espeso de la manigua, ya que es la ley de la guerrilla el desplazamiento rápido, mucho más que el de cualquier soldado de ejército convencional.
Esta demostración de carácter para imponerse a sí mismo tales ejercicios, sobreponiéndose a su grave afección asmática es lo que mi familia más admiró en Ernesto.
Como homenaje al 50 aniversario de la caída en combate del Guerrillero Heroico, ceintos de cubanos participaron en una simltánea de ajedrez realizada en el Hotel Habana Libre. Ernesto Che Guevara fue uno de los principales impulsores del juego ciencia en Cuba luego del triunfo de la Revolución en 1959.

Fútbol

Cada vez que se sentía mejor del asma buscaba la ocasión de practicar alguno de sus deportes favoritos y uno de ellos era el fútbol. Cuando niño en Alta Gracia armaba una cancha en cualquier potrero. Allí no había campos especiales para niños, pero a ellos poco les importaba cómo fuera. Con tal que hubiera un espacio llano sin malezas, allí estaba toda la chiquillería jugando al fútbol, y un par de sacos o chaquetas marcaban las porterías. En cuanto a la pelota, si no se encontraba quien tuviese una de cuero o de goma, la improvisaban con papeles de periódicos prensados y sujetos con o cordeles o tiras de trapo.
No importaba que el día fuera frío o caluroso, no importaba ni los vientos ni la lluvia, el fútbol hipnotizaba a mis hijos y a todos los chicos de Alta Gracia y, por qué no decirlo, a todos los chicos de la República Argentina.
Recuerdo haber presenciado los comienzos de este deporte en nuestra patria. Yo era muy pequeño, pero se grabó en mi memoria la cantidad de goles que nos metían los equipos ingleses que venían a jugar a nuestro país. El mejor de los argentinos se llamaba Alumni. La mayoría de los componentes eran descendientes de ingleses. No obstante, cada vez que venían los futbolistas galeses nos arrasaban. Recuerdo cifras como estas: 40-0, 50-0, y el cero era siempre para nosotros.
Entretanto, en las tribunas los espectadores que entonces poco entendían este deporte revelando un nacionalismo exagerado hacían “pan francés” e insultaban groseramente a los equipos visitantes. Pero los ingleses no se inmutaban. Entonces no supieron que habían dejado plantada la semilla que germinaba en nuestro país. Crecieron como hongos las canchas en todas partes donde los chicos pudieran patear la pelota. Veinte años después nuestros jóvenes equipos ganarían torneos internacionales en la propia Inglaterra.
Se comprende así que en todo nuestro territorio la juventud llegara a un verdadero fanatismo con respecto al fútbol.
Los diarios de los lunes llenaban cuatro o cinco hojas con el resultado de los partidos jugados el domingo con toda clase de comentarios y fotografías.
Estando en el Sierras Hotel de Alta Gracia, cuando mis hijos Roberto y Ernesto eran aún niños (ocho y once años), un íntimo amigo mío, notando su presencia en una reunión de gente, les preguntó a modo de broma: “¿A que no sabéis los nombres de los jugadores del Boca?” Cuál no sería la sorpresa de mi amigo cuando los dos al unísono le fueron dando a toda velocidad los nombres de los once jugadores. Las personas allí presentes se reían a carcajadas, al comprobar la rapidez con que habían contestado a la pregunta; pero lo que no sabían los que escuchaban es que además podían dar de memoria los nombres de los jugadores de River Plate, de Racing, de Tigre y de la mayoría de los cuadros de primera división. Y es que realmente el fútbol los apasionaba.
Ernesto fue creciendo y perfeccionando su manera de jugar. Recuerdo que estando en Leticia, ciudad colombiana limítrofe con Brasil y Perú, acompañado de su amigo Alberto Granado, con quien había atravesado gran parte de Sudamérica, y no teniendo dinero para proseguir el viaje en avión hasta Bogotá, aceptaron un ofrecimiento que les hicieron para que entrenasen como profesionales a un equipo de fútbol, cosa que hicieron con gran éxito, pudiendo así pagar dichos pasajes.
* Ernesto Guevara Lynch: Padre del Guerrillero Heroico Ernesto Guevara de la Serna. Texto aparecido en el libro Mi hijo el Che, de la Editorial Arte y Literatura, 1988.


Cubadebate Ernesto y los deportes

Revelaciones del creador de “Hasta siempre Comandante” ( Video)

 |Por: Julieta García Ríos

Rosalba Juárez, viuda de Carlos Puebla. Foto: Julieta García Ríos/ Juventud Rebelde.
“Erróneamente muchas personas creen que Puebla compuso Hasta siempre Comandante al morir el Che. Pero no fue así. Nosotros estábamos viendo por la televisión el acto de constitución del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Fue el 3 de octubre de 1965, y precisamente esa noche Fidel dio a conocer la carta de despedida del Che. Mi esposo, conmovido por la noticia, se dirigió a su estudio y no salió de allí hasta haber concluido la canción, la cual hizo al momento”.
Rosalba Juárez, viuda de Carlos Puebla, compartió ese momento de su vida como quien confiesa una verdad necesaria.
La conocí un día de mayo de 2005, en una reunión de la Sociedad Cultural José Martí, de la cual fue miembro, donde se entonaron las notas de una canción que Puebla dedicara al Apóstol.
Alguien mencionó que ella estaba presente en el auditorio. Salí a su encuentro. Días después sostuvimos la entrevista en su casa del capitalino municipio de Guanabacoa, en cuya fachada atrae la atención un gran pentagrama.
Era una mujer risueña, de voz pausada y excelente dicción, cualidades que se sumaron para hacer posible un diálogo muy agradable.
— ¿Cuándo y en qué circunstancias conoció a Carlos Puebla?
—Fue por los primeros años de la década del 40. Estaba yo en Manzanillo, pasando unos días con unas amistades de aquel lugar. Allí conocí a una muchacha llamada Nena Mahy, quien me invitó a ir a su casa a escuchar a un joven muy romántico que hacía unas canciones preciosas. Acepté, y fui. Me encontré  a un muchacho sentado con una guitarra en la mano. Luego empezó a deleitarme con sus canciones.
— ¿Qué pasó?
—Me impactó, y al parecer yo también a él.
—Y continuaron viéndose…
—Sí, en la iglesia, Puebla era ateo y murió siéndolo. Pero por mí fue y se sentó allí. Al salir me invitó a tomar helados en un salón llamado La Dominica. Después seguimos viéndonos pero solo por unos días porque yo fui para Santiago a visitar a mi hermana mayor.
“Comenzamos a cartearnos. A veces él venía a verme a Holguín, mi tierra natal, y en otras ocasiones yo lo visitaba. Estuvimos noviando unos cinco años, porque al no tener salario fijo no tenía forma de mantenerme”.
— ¿No debió ser fácil la condición de esposa de un artista?
—No cuando lo amas y confías en él. Nosotros nos llevábamos muy bien porque ambos nos aceptamos tal como éramos, con nuestras virtudes y defectos. Eso es fundamental en las parejas. Además teníamos mucho en común. Ambos disfrutábamos de la lectura y nos recomendábamos libros.
“Existía muy buena comunicación entre los dos; hay parejas que viven juntas y están separadas, pero nosotros estábamos muy unidos. A mí me gustaban sus canciones y cuando él terminaba de componerlas me las cantaba para que le diera mi opinión.
“También disfrutaba de nuestras salidas, aunque él no era amigo de cócteles y farándula. Me encantaba bailar, pero desde que me casé con él no lo hice más porque él no sabía. A decir verdad él no daba un paso”.
— ¿Y a Puebla le molestaba que usted lo hiciera?
—Él me decía que bailara con sus amigos. No era celoso, pero siempre me negué porque me hubiese gustado mucho bailar con mi esposo.
—Fue un hombre que conoció a muchas personalidades…
—Sí, entre ellos a Nicolás Guillén, quien lo apreciaba muchísimo; tanto fue así que él prologó su disco Este es mi pueblo. Ellos se veían a menudo en La Bodeguita del Medio. Un día llegamos allí y Puebla, al saludarlo, le preguntó: ¿Cómo está, poeta? Y Guillén le dijo: ¡El poeta eres tú!
“Otros de sus amigos fueron Guayasamín —en la sala de la casa se exhibe un retrato que el pintor ecuatoriano le hiciera a Puebla— también Salvador Allende, Pablo Neruda. Siempre que venían a Cuba lo visitaban. En el extranjero se entrevistó con Agostinho Neto, y en República Popular Democrática de Corea departió con su Presidente”.
— ¿Cómo era Puebla?
—Igual de bromista en la calle que en la casa. Siempre fue amable y cariñoso, tanto conmigo como con su hija y nietos. Era un hombre extremadamente cuidadoso y tremendo lector. Solo llegó a hacer el sexto grado, pero leía muchísimo. Sus libros no estaban en el librero clasificados pero él sabía dónde estaba cada uno.
“Cierta vez un periodista le preguntó cuál le había gustado más de los países él había visitado —más de 30— y le respondió que Cuba, y ante la interrogante de cuál era el lugar dónde se había sentido mejor, dijo: mi casa.
“Puebla era un repentista nato, de esas personas de las cuales las ideas surgen como un manantial. De cualquier tema sacaba una canción o un chiste.
“Le gustaba quedar siempre bien en su trabajo. Un día tenía fiebre de 40 grados y le sugerí que no fuera a trabajar enfermo. Me contestó que de cualquier manera seguiría sintiéndose de ese modo y que prefería irse.
“Padecía de diabetes, pero decía que él era el dueño de su enfermedad. La niña tenía como 12 años cuando le pedí que se cuidara, porque lo necesitábamos. Entonces me dijo: “Si tengo que vivir diez años tomándome la pastillita y limitándome a comer ciertas cosas, prefiero regalarle cinco años a la muerte y vivir el resto feliz”.

La casa del pentagrama

Manos del cantautor Carlos Puebla. Fotos: Ismael Francisco/Cubadebate.
Manos del cantautor Carlos Puebla, Museo de cera de Bayamo. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

El 24 de junio de 1948 se casaron en Manzanillo Carlos Puebla y Rosalba Juárez. Allí vivieron cerca de tres años hasta que se trasladaron definitivamente para La Habana después que cumplió seis meses de nacida su hija María Antonieta, quien al crecer regaló a sus padres tres nietos.
Desde su llegada a La Habana, Puebla comenzó a ganarse la vida junto a su conjunto Los Tradicionales en La Bodeguita del Medio, sitio donde conocería a muchos artistas e intelectuales de la época.
La casa de Tejadillo 60, en La Habana Vieja, fue la primera morada de la familia en la capital. “Vivíamos muy estrechos; pagábamos 30 pesos mensuales y teníamos que dejar una cuota de fondo. Por tal motivo guardábamos todos los días el peso del alquiler. Eran tiempos duros y el único ingreso provenía de la propina que le daban en La Bodeguita”.
La antigua habitación número 204, en la calle Cuba, del dueño del famoso restaurante, fue la próxima casa de Puebla. Ángel Martínez le cedió el alquiler de ese inmueble cuando fue a vivir para la casa contigua a su negocio.
A solo un año y seis meses del triunfo de la Revolución, el 4 de julio de 1960, el Instituto Nacional de la Vivienda (INAV) le entregó una casa al destacado músico.
“Es esta casa de Guanabacoa, donde aún vivimos sus seres más queridos. Ese mismo año de 1960 Puebla mandó a un herrero a incrustarle en la reja de la ventana delantera su pentagrama: Llegó el Comandante y mandó a parar”.
Una crónica de casi 2 000 canciones.
El 11 de septiembre de 1917, en la región oriental de Manzanillo, nació Carlos Manuel Puebla Concha, quien antes de dedicarse por entero a la música ejerció los oficios de carpintero, obrero azucarero y zapatero. Casi 2 000 canciones fueron compuestas por él. Y lo hizo hasta poco antes de morir, el 12 de julio de 1989, cuando ya su visión era precaria. Entre sus creaciones hay guajiras, boleros, sones, marchas, y hasta un sucu sucu que es el tema musical de la COCO, emisora radial de Ciudad de La Habana. El tema Hasta Siempre Comandante es uno de los más populares.
*Tomado de la entrevista Cantor del pueblo, publicada el 4 de octubre de 2005.

Letra de Hasta Siempre, Comandante:

Aprendimos a quererte
Desde la histórica altura
Donde el sol de tu bravura
Le puso un cerco a la muerte.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia,
De tu querida presencia
Comandante Che Guevara.
Tu mano gloriosa y fuerte
Sobre la historia dispara
Cuando todo santa clara
Se despierta para verte.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia,
De tu querida presencia
Comandante Che Guevara.
Vienes quemando la brisa
Con soles de primavera
Para plantar la bandera
Con la luz de tu sonrisa.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia,
De tu querida presencia
Comandante Che Guevara.
Tu amor revolucionario
Te conduce a nueva empresa
Donde esperan la firmeza
De tu brazo libertario.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia,
De tu querida presencia
Comandante Che Guevara.
Seguiremos adelante
Como junto a ti seguimos
Y con Fidel te decimos:
Hasta siempre comandante.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia,
De tu querida presencia
Comandante Che Guevara.

En video, Carlos Puebla le canta al Che